El Ayuntamiento de Valencia recaudó en el año 2026 casi 28 millones de euros con tan sólo las multas de tráfico impuestas en la ciudad durante dicha campaña. Tal vez el dato no sea especialmente relevante, de no ser porque el propio Consistorio tenía presupuestados como recaudación de sanciones un total de 14 millones de euros, la mitad de lo que finalmente se ingresó. De hecho, de cara al año 2026 el presupuesto de ingresos por estas sanciones a la circulación se ha mantenido en 14 millones pese a la alta recaudación del curso anterior.
Los presupuestos de recaudación por multas de tráfico en el Ayuntamiento de Valencia aparecen publicados, precisamente, en el documento de los presupuestos municipales de cada campaña. En este sentido, la entidad Dvuelta (empresa especializada en la defensa de los conductores) ha emitido un informe a nivel estatal de las ciudades que más recaudan con las multas de tráfico. El documento incluye ese presupuesto de 14 millones de euros en ingresos por sanciones de tráfico para el año 2025, tal y como confirma el Ayuntamiento en sus presupuestos. Del mismo modo, el propio Consistorio incluye en su liquidación presupuestaria de ese mismo año que los ingresos netos totales por multas ascendió hasta rozar los 28 millones de euros, el doble de lo presupuestado.
Del mismo modo, el informe también advierte que, pese a duplicar lo recaudado con la previsión municipal, de cara a este año el presupuesto municipal vuelve a marcar los ingresos por multas en esos 14 millones de euros.
Según Dvuelta, las cifras de liquidación de 2025 a 31 de julio de 2026 describen una práctica sistemática «como es que los grandes consistorios presupuestan por multas cantidades muy inferiores a las que después ingresan». La consecuencia es una previsión más «políticamente correcta» en el momento de aprobar las cuentas y «un ingreso muy superior en el momento de liquidarlas». De hecho, Dvuelta sostiene que esa distancia entre lo aprobado y lo reconocido permite a los ayuntamientos «enmascarar el verdadero peso de la multa en sus cuentas y presentar como excedente sobrevenido lo que en realidad es un ingreso previsible».
En total, nueve grandes ciudades españolas que disponen de dato de ingresos reales en 2025 superaron en ese ejercicio su propia previsión presupuestaria de ingresos por multas de tráfico en un 22,7% de media. En el caso del Ayuntamiento de Madrid, los datos presupuestarios recogen a finales de julio de 2025 un ingreso por multas de 283.220.606 euros, frente a los 208.490.000 euros consignados en su presupuesto. La diferencia asciende a 74,7 millones de euros y un desfase del 35,8 %, mientras que el desfase en el Ayuntamiento de Valencia es del 99,8%.
Barcelona reconoció 64.984.024 euros frente a los 60.504.000 euros presupuestados, un 7,4 % por encima de la previsión. Sevilla reconoció 24.127.599 euros frente a los 22.025.321 euros presupuestados, un 9,5 % por encima de la previsión. El dato de Sevilla conserva carácter estimado. Palma es la única de las ciudades analizadas que no alcanzó su previsión presupuestaria. Reconoció 25.577.123 euros frente a los 32.610.000 euros consignados, un 21,6 % por debajo y 7 millones de euros menos de lo aprobado. El Consistorio ha vuelto a consignar 32,6 millones por este concepto en 2026. Bilbao reconoció 23.100.159 euros frente a los 17.500.000 euros presupuestados, un 32 % por encima de lo previsto. Es el tercer mayor desfase porcentual de todas las ciudades analizadas, solo por detrás de Valencia y Madrid.