13/01/2026, Autobild, Lidia Vega
La asociación Dvuelta ha alertado sobre otro nuevo problema que han encontrado en las balizas V16. El fallo detectado puede ser especialmente peligroso en las vías interurbanas.
Las balizas V16 siguen teniendo defensores y detractores. Mientras que la DGT sigue manteniendo su postura, alabando a las luces de emergencia, otros, como la Guardia Civil, siguen encontrando problemas. El último en sumarse a este segundo grupo es Dvuelta.
Desde que la Dirección General de Tráfico anunciase el cambio de los triángulos por las balizas V16 como forma de reducir las muertes por atropellos, muchas han sido las voces que no han visto tan clara esta solución.
Entre los principales detractores se encuentra la Asociación Unificada de Guardias Civiles (por sus siglas, AUGC), quienes alertan que se pierde señalización anticipada, tanto por la reducción del margen de visión como por los problemas en los cambios de rasante.
En esta misma línea se mueve la asociación de defensa de los conductores, Dvuelta, que afirma que no han sido suficientemente analizadas todas las dudas de seguridad que presenta la implantación de la baliza V16.
Las balizas se apagan antes de que lleguen las asistencias
Sobre plano, las balizas V16 son capaces de emitir una luz 360º de alta intensidad de forma intermitente y continua al menos durante 30 minutos.
Sin embargo, Pedro Javaloyes, portavoz de Dvuelta, advierte del desfase, a sus ojos preocupante, de la duración real de las asistencias en carretera y estas luces.
Según trasladan las propias compañías aseguradoras, encargadas de gestionar la asistencia, el tiempo medio de atención a una incidencia oscila entre los 45 minutos y una hora, un plazo que puede alargarse considerablemente en situaciones de mala meteorología o alta congestión de tráfico.
Por lo tanto, la media hora que está activa la baliza V16 no sería suficiente para mantener nuestra señalización hasta que vinieran las asistencias a socorrernos.
"Estamos ante un problema objetivo de seguridad vial", sostiene Javaloyes. El portavoz de Dvuelta subraya que, una vez agotada la batería de la baliza, el vehículo puede quedar sin ningún sistema visible de señalización si no se han colocado los triángulos, cuyo uso la DGT pretende eliminar de forma definitiva.
"En ese escenario, y en ausencia de triángulos, no existe un sistema físico visible que advierta a los demás conductores de la presencia de un coche inmovilizado", alerta.
Esto es algo que puede darse con mucha facilidad en vías interurbanas, donde se circula a una velocidad más alta. También en condiciones meteorológicas adversas, donde la visibilidad resulta clave para evitar colisiones.
Según el portavoz de Dvuelta, este desfase temporal no ha sido valorado adecuadamente a la hora de definir las especificaciones técnicas de la baliza V16.
A todo esto se suma la confusión entre poder usar o no los triángulos. En un primer momento, Pere Navarro, director de la DGT, dijo que no se podían usar los triángulos para que, poco tiempo después, se retractase.
La polémica se ha visto reforzada tras las recientes declaraciones del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, quien aseguró que "las policías de Tráfico serán flexibles a la hora de sancionar" a quienes no utilicen la baliza V16.
Un anuncio realizado sin concretar plazos ni criterios y que, según Dvuelta, ha sido interpretado como una moratoria de facto, sin que exista hasta ahora una instrucción clara que delimite su alcance.
"A día de hoy nadie sabe qué debe hacer un conductor cuando la baliza deja de emitir luz y no ha colocado triángulos", concluye Javaloyes. Hasta que no se ofrezca una solución técnica y normativa que cubra este vacío, Dvuelta insiste en la necesidad de revisar el modelo actual y de proporcionar instrucciones claras que eviten situaciones de riesgo innecesarias en las carreteras.