12/01/2025, Telemadrid
La implantación de la baliza V16 exige claridad normativa y, sobre todo, seguridad real en carretera. Hoy, el reglamento fija una duración mínima de 30 minutos para la luz de emergencia, mientras que los tiempos habituales de asistencia se sitúan entre 45 y 60 minutos. Si la baliza se apaga antes de que llegue la ayuda, el vehículo vuelve a quedar invisible y el riesgo para los ocupantes aumenta.
Duración de la V16 vs. tiempos reales de asistencia
La realidad operativa es tozuda: una asistencia en carretera rara vez es inferior a 45 minutos y, con frecuencia, ronda la hora. Exigir solo 30 minutos de autonomía a la baliza V16 deja un tramo crítico sin señalización luminosa. Por eso, urge revisar el estándar técnico y acompasarlo a los tiempos de llegada de las grúas, evitando que el conductor quede desprotegido precisamente cuando más lo necesita.
Riesgo añadido y auge de grúas ilegales
Cuando la baliza se apaga, el peligro se multiplica en arcenes y zonas de baja visibilidad. A ello se suma un fenómeno preocupante: la aparición de grúas ilegales que se aprovechan de conductores averiados. La publicación de mapas de incidencias de tráfico puede facilitar que actores no acreditados localicen vehículos detenidos. Su seguro siempre enviará una grúa acreditada que no cobra por adelantado; aceptar servicios no acreditados expone a prácticas abusivas y a mayor vulnerabilidad.
Moratoria verbal y seguridad jurídica
Se ha anunciado de forma verbal una moratoria por parte del ministro Marlaska, pero a día de hoy no existe un desarrollo escrito que aporte certeza. La Guardia Civil, por su parte, indica que no tiene orden por escrito de “no multar” a quien circule sin baliza. En este contexto, la seguridad jurídica es esencial: los conductores necesitan saber con precisión qué se exige, desde cuándo y con qué consecuencias, evitando interpretaciones dispares en carretera.
Marcapasos y manipulación de la baliza
Los cardiólogos señalan que las personas portadoras de marcapasos pueden manejar una baliza V16 siempre que no la acerquen al dispositivo. La recomendación es clara: no colocar la baliza sobre el marcapasos y mantenerla a una distancia prudente (por ejemplo, por debajo de la altura del codo) para evitar interferencias. Con estas pautas, el uso resulta compatible y seguro.
Beneficio potencial y llamada a mejorar el estándar
La DGT estima que el uso de balizas podría evitar cerca de 30 atropellos al año. Ese potencial preventivo debe consolidarse con una regulación eficaz: ampliar la autonomía mínima exigible para cubrir el tiempo real de asistencia, clarificar el régimen sancionador y reforzar la lucha contra grúas ilegales. Si la señal luminosa permanece activa durante toda la espera, el vehículo seguirá siendo visible y el conductor podrá mantenerse en una posición más segura hasta la llegada de la ayuda.
Conclusión
La baliza V16 es una herramienta valiosa, pero su eficacia depende de que no se apague antes de que llegue la asistencia. Alinear la duración mínima con los 45–60 minutos habituales, blindar la seguridad jurídica y combatir la actividad de grúas ilegales son pasos imprescindibles. En Dvuelta defendemos una implantación que priorice la protección del conductor y la claridad normativa, para que cada minuto en el arcén cuente a favor de la seguridad y no en su contra.