El Ayuntamiento de València cerró el ejercicio económico de 2025 con un volumen de ingresos por multas de tráfico que casi duplicó sus estimaciones iniciales. En concreto, el consistorio contabilizó 27,9 millones de euros en derechos reconocidos por sanciones de circulación, una cifra que contrasta significativamente con los 14 millones de euros aprobados en sus presupuestos municipales, lo que representa un desfase al alza del 99,3 %.
Esta diferencia de 13,9 millones de euros convierte a València en la gran ciudad española con mayor desviación relativa entre lo planificado y lo finalmente ingresado por este concepto. Pese a este incremento del cobro real durante el último año, las cuentas municipales fijadas para 2026 han vuelto a mantener la misma estimación de 14 millones de euros por sanciones de tráfico.
Los datos analizados por la entidad Dvuelta a partir de las liquidaciones presupuestarias certifican que la brecha entre previsiones e ingresos reales es una tendencia extendida entre los grandes municipios del país. En conjunto, las nueve grandes capitales con datos consolidados reconocieron 489,9 millones de euros frente a los 390,5 millones previstos en sus cuentas globales, lo que supone un incremento medio del 22,7 %.
Dentro de este panorama nacional, Madrid registró la cifra absoluta más elevada con 283,2 millones de euros reconocidos frente a 208,4 millones presupuestados, lo que supone un exceso de 74,7 millones. Barcelona rebasó su previsión un 7,4 % tras ingresar 64,9 millones de euros, mientras que Bilbao superó su estimación en un 32 %. En el lado opuesto, Palma figuró como la única gran ciudad que quedó por debajo de sus proyecciones presupuestarias, con un descenso del 21,6 % respecto a lo planificado.