17/04/2026, Marca, Enrique Naranjo
Si hace poco vimos que la DGT había batido su récord histórico de recaudación de multas en 2025, los números del Ayuntamiento de Madrid en ese mismo año tampoco han estado nada mal, superando incluso sus propias expectativas.
Así lo ha desvelado DVuelta, la entidad dedicada a la defensa jurídica de los conductores, tras analizar los datos presupuestarios del consistorio madrileño… que son especialmente interesantes en lo referido a recaudación de multas. Porque cualquier previsión que hubiera hecho el equipo de José Luis Martínez Almeida a este respecto quedó pronto superada (en octubre ya igualaron el presupuesto).
Un 24% más de multas de lo presupuestado
Según DVuelta, el Ayuntamiento de Madrid recaudó en 2025 nada menos que 273,11 millones por multas de tráfico, lo cual supone casi un 25% más de lo inicialmente previsto (que eran 208,49 millones de euros). Una cifra que es incluso inferior a lo recaudado en 2024, que ascendió a 220,15 millones. Algo dificilmente concebible como realista si tenemos en cuenta que año tras año aumentan los sistemas de control y las restricciones a vehículos en las ZBE.
Una diferencia tan notable que lleva a la asociación a concluir que esas previsiones tan a la baja se elaboraron para «esconder la verdadera cara de la voracidad recaudatoria municipal por multas». De hecho, el resultado es que de multar un 1,4% menos (como vaticinaba el Ayuntamiento) se pasó a hacerlo un 24% más.
Mucha más recaudación que Barcelona
Dvuelta es aún más dura cuando compara los registros de los ayuntamientos de Madrid y Barcelona. Ahí la diferencia es enorme en ‘favor’ de la capital, que recauda 3,5 veces más que la Ciudad Condal. Algo que la entidad considera que «no tiene explicación razonable en criterios de seguridad vial ni en el volumen de tráfico».
De ahí que denuncien que «lo que revelan estos datos no es una gestión eficiente: es una estrategia de presión fiscal encubierta. El Ayuntamiento de Madrid presupuesta menos de lo que sabe que va a recaudar para disimular el verdadero coste de su política sancionadora«.
