|
ABC - 02/02/2010 – Erika Montañés
Elevar la velocidad máxima permitida en 20 km/h es la petición que promueve una plataforma que congrega seguidores en foros de Internet a un ritmo de infarto. Con más de 94.000 firmas, quieren debatir la iniciativa en el Congreso.
Los límites de velocidad para circular por carreteras, autopistas y autovías se fijaron en el año 1974. El primer listón genérico se estableció en 130 kilómetros por hora, dos años más tarde la velocidad máxima permitida se recortó hasta los 100 km/h y desde 1981 el límite quedó impuesto en 120 kilómetros por hora. En este tiempo, han cambiado las vías, los coches y los conductores. Pero no se ha vuelto a tocar ese «tope». Con la reivindicación de que el listón salte hasta los 140 km/h bajo el brazo hay todo un movimiento social surgido desde las fauces de internet que se sabe políticamente incorrecto al pedir que sea legal circular a esa velocidad en autopistas y autovías. Se salen del guión de la Dirección General de Tráfico (DGT) porque, subrayan, el 120 obedece a «razones energéticas» y no «a motivos de seguridad».
Esta plataforma ciudadana, que se ha dado en llamar Movimiento140.com, se ha movido a una velocidad de infarto porque, desde su creación el pasado 29 de octubre, lleva recabadas en estos meses casi 94.000 firmas para trasladar esta propuesta a la cuna legislativa del Parlamento y debatirla poniendo sobre la mesa datos de la siniestralidad vinculada a la velocidad al volante. Además, ha acelerado su propulsión en las redes sociales, compilando las firmas y sugerencias de más de 51.000 admiradores en su perfil en Facebook y en la red de microblogging Twitter.
Todos ellos dejan sus particulares aportaciones para que un partido político, «con coraje», coja esta iniciativa ciudadana y la defienda en el Congreso de los Diputados, máxime después de la entrada en vigor de la nueva Ley de Tráfico, por la que este tipo de cambios en la legislación vial se tiene que aprobar en el Congreso y el Senado.
¿Por qué a 140?
¿Qué esgrimen los ciudadanos inscritos en este remolino social?
El «Movimiento 140» considera que «140 km/h es una velocidad legal en muchos países de Europa y mucho más coherente con los actuales trazados, las capacidades de los automóviles y, sobre todo, porque permite un mejor uso de los recursos públicos». Así, distinguen entre velocidad excesiva y velocidad inadecuada, que es aquella que rebosa peligrosidad cuando el estado de la vía no es óptimo o las condiciones atmosféricas llaman a no apretar el acelerador. Es de esta opinión el presidente de Automovilistas Europeos Asociados (AEA), Mario Arnaldo, quien viene afirmando que «la conducción es peligrosa si se va a una velocidad inadecuada». De hecho, en su asociación son proclives a «aplicar límites específicos en cada tramo» dependiendo de la situación de la carretera.
Al echar un ojo a nuestros vecinos europeos, comprobamos que en Alemania no existen límites en algunos tramos de autopistas y autovías, que Italia ha elevado la velocidad máxima hasta los 150 km/h en las principales arterias del país, que Austria, Grecia, Hungría, Rumanía, Eslovaquia, Eslovenia, Bulgaria, República Checa, Dinamarca y Polonia se rigen por los 130 de máxima y que en Francia y Luxemburgo respetan ese listón, si bien han establecido una reducción hasta los 110 km/h cuando llueve o azota la climatología.
Los muñidores de la iniciativa rebaten las estadísticas defendidas por el Ejecutivo y la dirección de Pere Navarrro para no emprender la reforma legislativa. En España, el 42 por ciento de los accidentes de tráfico con víctimas nacen de una distracción y no de un exceso en la velocidad, mientras que siete de cada diez fallecidos en el asfalto se dejaron la vida en una carretera convencional y no en las vías más preparadas. Recurriendo a las cifras que hace públicas la DGT, reseñan que la «velocidad inadecuada de los conductores está presente en menos del 10 por ciento de los accidentes en autopistas y autovías [donde piden que se eleve el límite de velocidad]», un dato que crece hasta el 21 por ciento en las vías convencionales.
Contra el afán recaudatorio del techo de velocidad
Los seguidores de la iniciativa dejan plasmadas sus opiniones en Facebook. Martín Sánchez Alcalde recoge una impresión muy comentada. «Es más seguro conducir hoy a 140 que hace 30 años a 100 con uno de aquellos vehículos obsoletos. Tenemos las mismas limitaciones en autopista y autovía que en los años en que los coches que circulaban por ellas eran los 600, los "dos caballos" o los "cuatro latas"». «La limitación a 120 es una mera forma de recaudación más», resaltan muchos, quejándose de que se criminalice a los veloces y, por seguir con las comparaciones, indican que no llevar cinturón provoca el doble de víctimas que subir el cuentakilómetros hasta los 140 km/h. Abel García lamenta que «hoy día has de ir más pendiente de los radares que de la circulación». «Es más seguro conducir hoy a 140 que hace 30 años a 100 con uno de esos viejos vehículos», alegan muchos de los integrantes de Movimiento140.com
Xana Bautista pregunta a los internautas algo que se repiten muchos a voz en grito en los foros: «¿Por qué nos toman el pelo? ¿por qué fabrican y venden vehículos de 8.254.639 cv que pueden ir a muchos kilómetros por hora si la velocidad está limitada a 120? ¿Pasta sí? ¿Coherencia no?» y otros lo comparan con la recaudación incongruente de recaudar impuestos con el tabaco y, en paralelo, impedir que se fume y «criminalizar» a quienes lo hagan. Los detractores de esta petición esgrimen el coste económico de cambiar las señales de tráfico por otras más grandes y visibles, al circular a mayor velocidad, además de que, ciertamente, el límite responde a un ahorro energético, porque a más velocidad, mayor contaminación y defienden que el Ministerio de Industria nunca accedería a cambiar el techo de velocidad.
|