Sólo en el año 2008 se ingresaron en el Ayuntamiento de Madrid 200 millones de euros por multas de tráfico, cuando lo presupuesto inicialmente fueron 170 millones. En 2009 se prevé recaudar, según los presupuestos municipales, 270.456.301 euros por infracciones de la Ordenanza de Circulación ahora anulada por los tribunales. Es difícil realizar una cuantificación de cómo sería esa cifra si el Ayuntamiento de Madrid hubiese obrado dentro de la legalidad, pero si se analiza la evolución de la recaudación por multas entre los 95 millones de euros recaudados en 2005 (último año con el anterior cuadro de sanciones) y los mencionados 270 millones de euros previstos para este año (lo que supone un aumento del 300 por ciento) es fácil llegar a la conclusión de que al menos la mitad de lo recaudado por multas procedería de multas “ilegalmente” impuestas.